Un autentico hogar junto al mar
Este fin de semana estoy "de clausura" en un Taller de Acción Voluntaria, en El Morche (Torrox). En breve escribiré sobre el mismo.
Hoy no quiero dejar escapar la gran alegría que me ha supuesto encontrar, después de tanto tiempo, una casa "de la de los pescadores" en la playa del Morche.
Cuando circulo por la antigua carretera nacional 340, desde hace ya mucho tiempo, la costa malagueña ofrece un contínuo de edificios y casas nuevas o de relativa nueva construcción. Hace ya tiempo que el kiosko que tenía los pulpos secándose al sol como reclamo dejó de hacerlo. Y los huertos y viveros de la zona del Peñoncillo han dejado su sitio a las nuevas urbanizaciones. Algun hueco queda por ahí (Calaceite) pero veremos que pasa con el puerto previsto.
Volviendo al tema principal, he podido hablar un poco con su dueña, de edad mas que respetable, que se me quejaba de tener que pagar (entre otras cosas) unos impuestos muy altos para no poder dar "ni una palá de cemento". Junto a ella, estaban en ese momento un gallo, un par de gallinas y seis u ocho polluelos corriendo de un lado para otro. Y, como no, su huertecillo con tomateras, cebolletas, plantas de sandía y unas apetecibles fresas.
Seguramente, en la casa habrá mil y un problemas: humedad, marismo, calor en verano y frío en invierno ... pero a mi me ha parecido un auténtico hogar junto al mar.



